ENTRE LA ESPADA Y LA CRUZ

 

La invasión europea a América (1492) fue el comienzo de la destrucción de muchas culturas. Al cabo de 500 años, la civilización europea continúa por el mismo camino y amenaza la vida misma del planeta.

El príncipe del reino de Eldorado y su cosmogonía (según la cual la relación Tierra/hombre es entendida y vivida como la relación Madre/hijo) son en esta obra un símbolo que se contrapone a la actitud depredadora que amenaza a la especie humana.

CALIBÁN, el esclavo, se revela contra Próspero, el mago prepotente, para defender a América, la madre Tierra.

La boda entre Calibán y América es la ocasión para invitar a todos los hijos de la Tierra, a la danza de la reconciliación de todas las razas alrededor de la madre única, la Tierra:

Todos hermanos de la misma Madre

Todos de viaje bajo las estrellas

Viajeros todos y una sola suerte.

 

PERSONAJES

CAUPOLIBÁN (príncipe heredero del reino de Eldorado)

FURATAMA (hermana de Caupolibán, encarna a AMERICA, la madre TIERRA)

MOIBAMA (madre de los anteriores)

SACERDOTE del TEMPLO del SOL

CRISTÓFORO (navegante)

HERNÁN (cruzado cristiano)

BARTOLOMÉ (escudero del anterior; más tarde obispo)

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA (teólogo)

ROUSSEAU

SATÁN

CODICIA

INTERÉS

ÁNGEL DE JEHOVÁ

ENCOMENDERO

FRAILES

HEGEL

PRÓSPERO (mago y mercader de negros, personaje de La Tempestad de Shakespeare)

CALIBÁN (esclavo de PRÓSPERO, personaje de La Tempestad  de Shakespeare)

ESCLAVO NEGRO

CORREDORES DE BOLSA

SIETE CHANCHOS CON ALAS DE DRAGÓN (Soberbia, Avaricia, Usura, Envidia, Gula, Codicia y Engaño)

DRAGÓN CON ALAS DE MURCIÉLAGO

LOS CUATRO ELEMENTOS:

AIRE

FUEGO

AGUA

SUELO

HIJOS DE LA TIERRA

SOLDADOS Y GUARDIAS

CRISTO

MENSAJERO

 

PRIMERA PARTE
I. Danza de los enamorados

Sobre el bosque suspendida, la luna irradia cielo y tierra.

Perfumes trae el aire desde la orilla del río.

(CAUPOLIBÁN Y FURATAMA, sombras anudadas, se adentran en el bosque)

CAUPOLIBÁN (dice a su hermana)

Hemos llegado al corazón del bosque

Traemos la flor de plumerilla, la flor del amaranto,

la flor de azahar, la flor de la vida.

A orillas del pozo en la roca surge ahora la hermosa estrella sobre el bosque.

 

(Danzan desnudos, a la orilla del agua)

CAUPOLIBÁN (instruye a su hermana)

Al principio era el agua,

todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio;

sólo el agua en reposo, inmovilidad y silencio.

¡Tierra!,

Exclamó de pronto Huracán, Corazón del Cielo, Soplo Creador.

¡Tierra!

Y al instante fué hecha.

Cielo y Tierra engendraron, la primera noche, la Luna;

Cielo y Tierra engendraron, al primer amanecer, el Sol.

Cielo Padre, receloso de incestuosos amores,

Designó que la Luna gobernara la noche con su corte de estrellas

Y el gran Sol cual monarca de infinitos días,

Prendado de la Tierra, la colmó de calor.

¡Y brotó por doquier el prodigio de la vida!

A la luz de la luna y el brillo de las estrellas

de las aguas brotó Nuiduluma,

Con un niño de la mano, la primera mujer.

Pareja primordial, de cuya estirpe se pobló la Madre Tierra.

Al final de sus días convocaron a todos.

“Cultivad vuestra Tierra, nuestra Madre la Tierra

—fue el mandato postrero—

y acatadla en sus leyes,

es vuestro humano destino.

Un precepto os dejamos

que os améis como hermanos

como hermanos que sois.

Si, al contrario, os odiáis,

Si olvidáis vuestro origen

y extraviáis el camino,

Madre Tierra furiosa os devorará sin piedad”. 

Y bajo forma de sierpes retornaron al agua, su origen primordial.

 

CAUPOLIBÁN (al lado de una estela de piedra, interpreta los petroglifos)

Escrito está, Furatama, hermana mía.

Al morir, el padre de nuestra estirpe legó a sus hijos el fértil valle de Maracaimbara, tan fértil y tan bello que despertó la codicia y el odio entre los hermanos. Frenéticos, sacrificaron todo en el altar de las divinidades de la Guerra, cosechas, bosques, prisioneros.

El valle se erizó de fortificaciones, los canales de riego se secaron en trincheras y a la postre en tumbas; los campos quedaron asolados, y el valle, anegado en sangre.

Furiosa, la diosa Tierra hizo que los dioses de los bosques y la diosa de la lluvia les dieran la espalda. Tras años de sequía un diluvio ahogó lo poco que seguía con vida.

Furatama, hermana mía, nuevos tiempos amanecen.

Tierra Madre ha cumplido su terrible amenaza:

Las guerras azotan a los fratricidas impúdicos.

En sangre se han ahogado, hambre y sed devoran a su descendencia.

Tiempos nuevos amanecen, Furatama.

En nosotros, en vos y en mí, astros fulgurantes del nuevo día,

ha de cumplirse el humano destino, consignado en piedra.

Os amo, hermana.

 

FURATAMA

Hermano, os amo.

En nosotros se cumplen los augurios de una paz duradera.

Mas ¡Ay! una sombra oscurece nuestra dicha.

Nuestra madre vigila, recelosa de nuestros amores.

¿Pero qué otro camino he de seguir sino el de mi deseo?

 

CAUPOLIBÁN

Sí… Al prometeros en matrimonio a Bokonuko, su sobrino, resucita viejos rencores y ambiciones.  El bien de nuestro pueblo lo requiere, mi corazón me lo exige.

(Adoran a la Luna que palidece por Occidente, adoran al Sol que aparece por Oriente, juran no separarse jamás. Danzan desnudos hasta caer agotados)

(MOIBAMA, la madre, camino de la fuente, los descubre dormidos sobre su goce secreto. Arrebatada por la ira, arroja al agua la múcura. Guiada por los visos equívocos de la luz de la mañana en las ondas del lago, bruñido espejo roto al caer la vasija, ;  invoca a sus ancestros y profetiza)

Un destino implacable os arrancará la felicidad del pecho, os separará sin remedio. Tú perderás tu reino y con él la vida, Caupolibán; y tú, Furatama, humillada y vejada parirás hijos de dolor, de sangre manchada, esclavos.

 

II. Interrupción del rito de Eldorado

(Amanece sobre el mar. Surge el Sol, Dios del día.

Grupo de hombres desnudos danza sobre la arena dorada de la playa)

(CAUPOLIBÁN asume el trono. Oro en polvo, de pies a cabeza, se arroja como ofrenda a la diosa de las aguas, Nuiduluma.  Su corte se cubre los ojos, postrados en tierra por temor a quedar ciegos)

(Sobre las velas desplegadas una gran cruz negra, la carabela se interpone entre el sol y los danzantes su sombra sobre la playa sume todo en la oscuridad)

(Siluetas en contra luz: un fraile enarbola la cruz, un soldado empuña la espada)

 

MENSAJERO (irrumpe)

¡Venid a ver a los hombres que llegaron del cielo!

¡Traedles de comer y de beber!

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

¿Son acaso verdaderos los hombres?

¿Será mañana todavía verdadero nuestro canto?

Sabemos que son verdaderos los corazones de nuestros amigos.

(Señalando la carabela sobre el mar)

Ved que se cumplen los augurios. Está escrito.

Cuando la noche caiga desde Oriente en forma de dragón alado,

sombra fatídica devoradora de Dios Sol,

manto de tinieblas sobre los hombros de nuestro rey recién ungido;

cuando lleguen los hombres de rostros pálidos y mirada de inquina,

ángeles caídos, arrojados del Paraíso, cuando ellos lleguen

como aves de carroña que se ciernen desde el fondo del mar,

vendrá el tiempo de los ahorcamientos y después el fin del mundo.

 

(Con la cruz sobre pecho y espalda, Angeles exterminadores y codiciosos desembarcan)

CRISTÓFORO (espada al cinto, clava en la arena el estandarte con la cruz)

¿No es esta la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto? 

Que parece el Paraíso Terrenal.

 

HERNÁN (con armadura, yelmo y espada al cinto)

Por no saber poner los nombres a estas cosas, no las expreso. Cosas nunca oídas, ni vistas, ni aún soñadas que parecen de encantamiento y no hay lengua humana para contarlas.

 

BARTOLOMÉ

¡Destinadas al fuego, a la destrucción, al pillaje!

 

CRISTÓFORO (desconfiado, con la espada nuda, se acerca a los hombres desnudos)

Andan todos desnudos como su madre los parió, ninguno de edad de más de 30 años, muy bien hechos, de muy fermosos cuerpos y de muy buenas caras; no traen armas ni las conocen, que pues, ved, les muestro mi espada y la toman por el filo. ¡Se cortan con ignorancia! Mansos, temerosos, desnudos, sin armas y sin ley.

 

BARTOLOMÉ

¡Como si amaneciera la vida!

 

CRISTÓFORO

¡Un paraíso para recuperar!

 

BARTOLOMÉ

Hemos descubierto la redondez inconsútil de la Tierra.  El mundo es uno solo…  y nuestra codicia lo despedazará como carroña.

 

CODICIA

Raíz de todos los males, me llaman; y es mi trofeo no satisfacer deseo.

 

III. Seducción y Traición

HERNÁN (espejo en mano, le revela a FURATAMA su belleza, la hechiza con afeites y cuentas de vidrio.  Los soldados fisgonean ávidos y amedrentan, Hernán le promete un espejo de cuerpo entero, la induce a subir al barco. Se la roba)

 

FURATAMA

Tus promesas me deslumbran

Pero mi corazón le pertenece al heredero del trono

Señalado por los buenos augurios

Custodio de la sabiduría y los tesoros de nuestro pueblo

 

HERNÁN (a sus soldados)

¡Tesoros! ¡Oro! Oid.

¿Oro, ha dicho?

Sé cómo hacerme a él.

Dejadla ir, soldados,

tras sus pasos, llegaremos a él. 

(Furatama es sorprendida cuando besa a Caupolibán; la soldadesca lo detiene, lo golpea, le ata las manos.  Lo tortura para que entregue el oro) 

 

ÁNGEL DE JEHOVÁ

Destruid los lugares donde las naciones que habéis de dominar adoraron a sus dioses.

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL (ante las ruinas humeantes del templo del sol de donde salen soldados peleándose el botín)

Como puercos hambrientos ansían el oro.

¡Oro! ¡Oro! Rueda de los templos, de los palacios, de los escudos.  Oro de las máscaras de los dioses, orejeras, lunetas, tunjos, dijes, narigueras.  Cataratas de oro; rueda, rueda el oro, se aposa en cestas y desborda teñido de sangre.  Como puercos hambrientos ansían el oro.

¡Oro! ¡Oro! El dios de los cristianos.

¡Huracán! ¡Corazón del Cielo, Soplo Creador!

¡Huracán! ¡Corazón del Cielo, Soplo destructor!

Toda luna, todo año, todo día, todo viento camina y pasa.

Toda sangre llega al lugar de su quietud como llega a su poder y a su trono.  Medido estaba el tiempo de vuestras plegarias, medido estaba el tiempo de los días venturosos, medido estaba el tiempo en que miraba sobre vosotros la celosía de las estrellas.

Entonces todo era bueno, había en vosotros sabiduría.

Saludables vivíais, erguido iba vuestro cuerpo.

¡Huracán! ¡Corazón del Cielo, Soplo Creador!

¡Huracán! ¡Corazón del Cielo, Soplo Destructor!

Cuando comience el duro trabajar

y la miseria se establezca sobre la Tierra,

será el comenzar de los ahorcamientos

el estallar del rayo en el extremo del brazo de los invasores.

Dispersados serán por el mundo las mujeres que cantan y los hombres que cantan; los agujeros de las quenas se harán eco de sus lamentos. 

Miseria habrá bajo el imperio de la codicia.

Nuestras mujeres parirán esclavos

triste estará el rostro del sol.

Empequeñecido y humillado, el mundo se despoblará.

Cuando comience el duro trabajar y la miseria se establezca sobre la Tierra,

tan sólo los agujeros de las quenas se harán eco de sus lamentos.

¡Huracán! ¡Corazón del Cielo, Soplo Creador!

¡Huracán! ¡Corazón del Cielo, Soplo Destructor!

 

IV. Juicio y condena de CAUPOLIBÁN

(Al fondo ruinas humeantes, al centro, CAUPOLIBÁN, prisionero, comparece ante frailes y soldados.  FURATAMA, Tierra hollada e invadida, es forzada a testificar)

 

FRAILE 1

Carece de alma. Si no, sería capaz de recibir la fe.

 

FRAILE 2

Pero está hecho, como nosotros, a imagen y semejanza de Dios; ciertamente de naturaleza humana, inferior a la angélica, predestinado por Dios para ser rey de la Creación.

Que si éste y sus congéneres no tuvieran alma, sería dudar de la bondad y poder de Dios y de la perfección de su obra; que Cristo dijo “Id y predicad a todas las gentes”

 

FRAILE 1

¡Que no tiene alma!

Que lo digo yo. 

No habría bondad en Dios al permitir oscuridad y perdición para tantas almas durante tantos siglos.

Es un animal frígido y débil sin ninguna actividad del alma, sin uso de razón, sin vergüenza, sin conciencia de su desnudez ni de su culpa, menos de la existencia de Dios. Un animal.

 

SATÁN

Sin pecado, inmaculado, pues que nadie lo ha tentado.  Si es capaz de pecar y es capaz de adorar tiene un alma por ganar.

 

ENCOMENDERO (a lomo de indio)

¿Tan pusilánime acémila de carga, tiene un alma?

Pellejo de bestia sí, pero no alma de cristiano.

 

SATÁN

Cristiano, el desalmado sois vos.

 

CODICIA

Pero tiene oro. Y tanto oro, bien vale una misa. Por lo menos un bautizo. ¡Que yo lo apadrino!

Bautizado, puede comprar las indulgencias que quiera, el cielo de contado, sobornar a Dios.

 

FRAILE 2

Dios juzga de la intención:

si Él, por el oro que encierra,

gana las almas que veis,

en el cielo hay interés

 

INTERÉS

Si yo he vencido al amor

y el amor vence a la muerte

yo soy, más que todos, fuerte.

 

CRISTÓFORO

El oro es excelentísimo del oro se hace tesoro, y con él, quien lo tiene hace cuanto quiere en el mundo y llega a que echa las ánimas al Paraíso.

 

FRAILE 2

Que sin almas no hay cruzada

Y así se le hurta el pretexto, al rey de colmar sus arcas, y a Dios de ensanchar su reino, así en la tierra como en el cielo. 

Donde no impera la cruz, reina la barbarie.

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

¿Reino de Dios?

¡Oh Dios!

Reino de odios.

 

FRAILE 1 (a lomo de indio, leyendo la Biblia, con caña de pescar, de donde penden el perdón de los pecados y la felicidad eterna)

Precedente nada conveniente. Que con el alma habréis de concederle más y más derechos.

¿De qué le ha de servir?

Demasiado bajo en la escala de la humanidad para acceder a la fe.

¡Voto al Diablo! ¡Que se me parte el alma! Pero si Roma lo dice…

Como si no la tuviera: que la posee el Demonio.

 

SATÁN

¡Pues se me llama!

¡Cómo! ¿Y piensan estorbar que puedan pasar gentes a las Indias a robar?

¿Que puedan pasar gentes a los Indios a matar?

¿Que puedan pasar gentes a las Indias a violar?

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA (blandiendo cruz de fuego contra SATÁN que desaparece hecho humo)

Urge un plan de salvación. ¡Cruzada urgente! ¡Guerra santa!  Para uncirlos al suave yugo de Cristo ¡Que el Demonio nos lleva siglos de ventaja!

 

ROUSSEAU (inclinándose ante CAUPOLIBÁN)

¿Salvarlo? ¡Pero si está a salvo de todos nuestros males!

 

HERNÁN

Este, alma sí que la tiene, pero se la vamos a aniquilar.

A los osados ayuda Fortuna; a vosotros, soldados que huis de la pobreza, del amor, de la cárcel o de la horca, yo os haré pescadores de fortunas.

 

BARTOLOMÉ (obispo)

So color de religión, van a buscar plata y oro del encubierto tesoro.

Ladrones armados y salteadores de cruel truculencia, todo lo pasan a espada y fuego.

¿El Evangelio del amor predicado a mano armada?

Por Dios y la fe de los hombres ¿es ésta la manera de imponer el yugo de Cristo?

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

Siendo la guerra a mayor gloria de Dios, estos bárbaros, por fuerza, salen gananciosos.  Que si les ha de ir en ello la vida, vida eterna cosecharán.

A cambio del oro y la plata ‑—que desprecian— ‑ reciben el hierro, metal que tanto han menester.

 

SATÁN

¡Pobres cristos!

Y les enciman el plomo.

¡Diabólicos, estos cristianos!

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

Lo dice Aristóteles.

Quien carece de ciudad es más bien bestia que hombre.

Bárbaros en sus costumbres, sin letras ni prudencia y sumidos en gravísimos pecados contra la ley natural, sean ocupados y cazados como fieras para ser atraídos a la recta norma de vida.  Son siervos por naturaleza y carecen de ingenio para gobernarse.

Lo dice Aristóteles.

 

BARTOLOMÉ, obispo

Su legislación, en tantas cosas superior a la nuestra, podría causar admiración a los sabios de Atenas.

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

¿Cómo han de acceder a la palabra de Dios si desconocen la meliflua lengua de Castilla?  A duras penas crujen en bárbaro.

 

BARTOLOMÉ (obispo)

Si desconozco el valor de las palabras seré bárbaro para aquel a quien hablo y quien me habla será bárbaro.

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA (desgarrándose el hábito blanco y negro)

¡Otrosí!

A éste lo sorprendimos chapaleando desnudo ¡Con otros hombres!  en el fango inmundo del pecado. ¡Sodomita!

Caiga sobre sus espaldas el azote de la guerra.

 

HERNÁN

¡Bruto!

No es fango, sino oro en polvo.

 

BARTOLOMÉ, (obispo)

Si los queréis para Cristo, han de ser atraídos según Cristo.

Aristóteles, no digno de llegar con sus elucubraciones a Dios, es superfluo.

Cristo, verdad eterna, nos dice: amarás a tu prójimo como a tí mismo.  Son nuestros hermanos y por ellos Cristo derramó su sangre.

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

¡Otrosí!

La guerra es justa porque éste es idólatra.

Porfía en adorar al sol y, como de no creerlo, se dice hijo de Dios, porque los príncipes de su tierra, dice, son hijos del sol.

Un indio tan ignorante que adora sólo la luz, ¿adorará nuestra cruz? La búsqueda de los ídolos es el comienzo de la fornicación su hallazgo la corrupción de la vida.

Escrito está: Destruid los altares y bosques sagrados donde las naciones que habéis de dominar adoran a sus dioses.

 

ROUSSEAU

Dorado adorador del dorado astro de la mañana.

 

BARTOLOMÉ (obispo)

Quebrantemos antes los ídolos en sus corazones.

¿Acaso no os prosternáis ante el oro que ellos desprecian?

Tal vez arranquéis los ídolos de los templos, pero no de los corazones.

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

¡Otrosí!

Que el impío hace inmolar a sus dioses, víctimas humanas, y sacia su hambre con la carne de sus semejantes.  ¡Caníbal!

 

ROUSSEAU

Caribe, simplemente Caribe.

La bondad al natural, la bondad hecha carne.

El buen salvaje. ¡Que no lo digo yo!

 

CRISTÓFORO

Doy fe.

Son gente de amor y sin codicia y muestran tanto amor que darían los corazones.

Que en el mundo no hay mejor gente ni mejor tierra.

Aman a sus prójimos como a sí mismos y tienen un habla la más dulce del mundo, y mansa y siempre con risa.

 

BARTOLOMÉ, obispo

Pleno derecho tienen de sacrificar a sus dioses lo mejor: la vida humana. Así lo hicieron los primitivos mártires cristianos.

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA (amenazando a CAUPOLIBÁN con un crucifijo)

¡Sodomita! ¡Idólatra! ¡Antropófago!

 

SATÁN

Igual que los cristianos de las catacumbas, devoradores de niños. ¡Qué horror!

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

Sobre éste y su pueblo caiga la guerra como castigo.

¿De qué otra manera les inculcaremos la conciencia de sus culpas?

El temor a la ira de Dios es el comienzo de la sabiduría.

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

¿Quién te constituyó príncipe y juez sobre nosotros?

 

BARTOLOMÉ (obispo)

Mal es comenzar la predicación con el castigo de los crímenes.

Tal guerra va contra la ley natural.

Peor el remedio que la enfermedad.

Quien destruye el fin, ‑la salvación por Cristo,‑ destruye todo bien.

La guerra, océano de todos los males, lo destruye todo.

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

¡Dios lo quiere!

Obliguemos a los bárbaros al convite evangélico.

Si no aceptan nuestra fe, vencidos en justa guerra, sean obligados a la coyunda divina. Matar infieles, puesto que se oponen a Dios, anticipa su justicia.

Lo que se ordena al fin

elige la razón del bien

por tal ordenación al fin.

Aquello que impide el fin

no tiene razón de bien.

 

SATÁN (haciéndose cruces)

¡Demonios!

Escolástica maquiavélica.

Ahíto de sangre, el dios cristiano es más sanguinario que los ídolos de estos pobres diablos.

EL FRAILE (empuñando la cruz, bendice la espada. EL SOLDADO unge la cruz posando la espada sobre el hombro de la cruz)

 

FRAY GINÉS DE SEPÚLVEDA

Para que su sangre lave sus culpas y en aras de una cristiana epifanía, edificante y admonitoria, ‑este réprobo debe morir, no sin asegurarle la vida eterna con las aguas del bautismo.

 

V. Bautismo de agua y bautismo de sangre

(Furatama, Tierra hollada e invadida, es forzada a presenciar)

 

FRAILE, (a CAUPOLIBÁN)

¡Se desmoronan vuestros dioses, hombre dorado!

¡Sin esperanza los adoraisteis!

Escrito está:

“Si no hubiera venido y no les hubiese hablado, no tendrían el pecado”

Las aguas del bautismo os abrirán las puertas del cielo.

 

CAUPOLIBÁN

Si en el cielo están los cristianos, mejor el infierno.

 

SATÁN (riendo a carcajadas)

¿Qué necesidad de sacar mis legiones?

¡Desertores y disidentes se disputan las puertas del infierno!

 

FRAILE (a CAUPOLIBÁN)

¡Infame! ¡Perro infiel!

La Iglesia, maternal y generosa, accede a concederte el bautismo,

para arrancarte de las garras de Satanás.

 

HERNÁN Y EL FRAILE (a CAUPOLIBÁN)

Con las aguas del bautismo, ingresas a la Historia.

¡A mil cuatrocientos noventa y dos años del parto de la Virgen!

Nunca es demasiado tarde.

 

CAUPOLIBÁN

A vuestra Historia… ¿encadenado?

(Con camisa de fuerza, CAUPOLIBÁN es atado a un madero que yace. Apadrinan CODICIA e INTERÉS. Mientras le mantienen la nariz tapada, le vierten agua en el embudo que le introducen en la boca)

 

EL FRAILE (le recita su nueva fe)

Creo en Dios Padre que está en los cielos y en Jesucristo, su hijo, nuestro Señor, que nació de María Virgen, crucificado, muerto y sepultado, por los siglos de los siglos. Y en su representante en la Tierra, el Santo Padre en Roma, dador de todas estas islas y tierras firmes a su hijo fidelísimo el Rey de España, a quien debo sumisión y obediencia. Amén.

Ya no eres huésped o advenedizo, sino conciudadano de los santos.

 

BARTOLOMÉ (obispo)

¿Pretendéis, oh impíos, arrebatar a seres mansos e inermes su heredad y, encadenando su libertad, llevarlos al paraíso por el tortuoso sendero de la ignorancia, el pauperismo y el vasallaje?

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

¡Ay! ¡Pesada es la servidumbre del cristianismo! 

Ceñuda la cara de su dios.

‘¡Vais a morir, mortales!’, es cuanto sabe enseñar.

Enseña el miedo. Viene a marchitar las flores.

Para que su flor viva, troncha la flor de los otros. 

Marchitará el Alto Conocimiento, el Sagrado Lenguaje, la Divina Enseñanza.  ¡A castrar al Sol vienen los cristianos!

Rencorosa generosidad que nos obliga a participar de su reino.

 Para ellos su cielo, para nosotros su infierno. 

Hacen el bien por obligación, evitan el mal por miedo al castigo. 

Valle de lamentos y reino del pecado es para ellos la Tierra nuestra Madre.

 

FRAILE (enarbolando la cruz, cuya base es la hoja de la espada que se clava en la arena)

Prudente es asegurarle la vida eterna con el bautismo de sangre, no sea que viéndose libre del tormento, reniegue de la fe.

Que sea empalado ‑y no crucificado, privilegio de nuestro Señor, asaeteado luego hasta morir, cual nuevo San Esteban, protomártir de los nuevos mundos.  Que el fuego dé cuenta de sus restos impuros. Amén.

Bendita culpa que ha de merecerle tal Redención.  Infundirle terror sin darle la verdad, sería inicuo; la doctrina sin el miedo, le endurecería el alma.

(Sientan a CAUPOLIBÁN sobre la punta de la estaca aguda que le penetra las entrañas. Seis flecheros lo asaetean)

 

FRAILE (entre tanto, le dice)

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Sangre bautizada, sangre derramada, semilla de cristianos.

La fe con sangre entra, el credo a sangre cala.  Loado sea Dios, el plan de salvación está en marcha.

Escrito está: Le adorarán todos los reyes de la tierra y le servirán todas las gentes.

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

¿Qué doctrina, qué religión es ésta?

Rencorosa, todo lo destruye, siembra enemistad con la Tierra, nuestra madre, la desprecia y nos induce a esclavizarla como botín de guerra.

¿De dónde ese dios trino y uno al mismo tiempo crucificado?

¿Cómo crucifican al hijo de su dios, enviado para reconciliarse con ellos‑ y luego lo escarnecen exhibiendo por doquier su imagen, testimonio de su crimen?

¿Pretenden que nosotros también adoremos esa imagen de dolor?

Algo tan inhumano ¿tiene acogida en el corazón del hombre?

Razón debió tener su dios para arrojarlos del Paraíso.

 

BARTOLOMÉ (obispo)

¿Qué esperar de apóstoles del amor que siegan la vida?  Sembradores, no de amor sino de odio, enviados, no de Cristo, sino de Jehová el rencoroso, el intransigente, ávido de la sangre de su propio hijo.

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

Rómpase el velo que separa la vida de la muerte, derrámese la tierra que ya no dará frutos.  El agua teñida en sangre no alimente la Tierra que ha dejado de ser nuestra.  La memoria de la sangre derramada sea el polvo púrpura que alimente al sol de un nuevo día.  ¡Huracán!, ¡Corazón del cielo, Soplo Creador!

(Sobre la túnica inconsútil y los adornos de oro de CAUPOLIBÁN, los soldados echan dados. El día se oscurece, el mundo se resquebraja en partes irreconciliables.  Los muertos se levantan, en protesta, de sus tumbas)

 

VI. Boda forzada. Posesión y repudio

(En torno al patíbulo, la plaza. En torno a la plaza, la cárcel, el cabildo, el cuartel y la iglesia. Más allá las murallas)

 

ÁNGEL DE JEHOVÁ

Id y predicad a toda criatura.

Pedid y se os darán las gentes por herencia y los confines de laTierra como posesión. 

En nombre de Dios Todopoderoso, para vosotros todo, si postrados lo adoráis.  ¡Mirad!

Todo cuanto veis desde la cumbre de vuestra ambición, en cuyos cielos nunca se pone el sol, todo se os dará, si postrados lo adoráis.  Palabra de Dios.

(FURATAMA, Tierra hollada e invadida, encadenada)

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

Que no hay sino un Dios sobre Cielo y Tierra, me parece bien y así debe ser.

Que el Papa se apropie de ese poder, es abusiva usurpación; borracho ha de estar al dar a otros lo que no le pertenece.

 

HERNÁN

Abandonad vuestros dioses, adorad al Dios de los cristianos, obedeced al Rey de Castilla.

Que, si no, Dios mediante, os haré la guerra, os ataré al yugo de la Iglesia y de su Majestad, tomaré vuestras mujeres, esclavizaré vuestros hijos, cosecharé vuestros bienes.

¡Con la ayuda de Dios!

Que de otra manera no merecéis nuestra cultura.

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

Vuestra cultura es inferior a nuestra libertad.

 

HERNÁN (hace bautizar a FURATAMA, la llama AMERICA, tierra hollada e invadida. La posee y la cede a los soldados.

Muertos sus hermanos, devastada la Tierra, AMERICA es condenada a parir los hijos de su amo, hasta poblar de nuevo la Tierra)

 

SACERDOTE DEL TEMPLO DEL SOL

Tu perdición, oh Furatama, además de tu belleza, son tus riquezas.

Tus hijos, frutos del estupro, heredarán el pecado original: sangre manchada, causa de repudio.

Querrán matar al indígena en el fondo de ellos mismos

Ansiarán ser hombres a secas, como todos los demás hombres.

(Con hoja de pedernal el sacerdote se desgarra el vientre. Sopla un huracán devastador. La Victoria alada y sin cabeza, en su carro de combate lleva a rastras a AMERICA, tierra hollada e invadida)

HEGEL (encarnando el Espíritu Absoluto, disfrazado de Europa, a horcajadas sobre un toro que sale de las aguas, deja oir su voz desde más allá del Océano)

La cercanía del Espíritu acaba con las culturas aborígenes.

Bárbaros del mundo entero, si queréis entrar al Panteón de la Historia, uníos al carro de nuestra Victoria.  ¡La diosa Razón nos asiste, la nueva teología, fuera de la cual no hay salvación!

 

 

SEGUNDA PARTE

I. PRÓSPERO y CALIBÁN

(En torno al patíbulo, la plaza. En torno a la plaza, la cárcel, el cabildo, el cuartel y la iglesia. Más allá las murallas. AMERICA, Tierra hollada e invadida, encadenada. La Tierra, despoblada por el holocausto es trabajada por los negros, marcados al rojo vivo)

 

PRÓSPERO

Hierro candente que marca la frente.

Se marca a fuego lento para que quede en la memoria.

Sólo lo que no cesa de doler queda en la memoria.   

 

ESCLAVO NEGRO

¡Ira de Changó furia del dolor, maldición de maldiciones! 

Tu tiránica y ciega maldición, oh Changó, nos ha arrancado de raíz.

Rota la unión de la sangre con la Tierra, nuestras vidas, desgajadas del árbol, hojas arrebatadas por el huracán; río descompuesto en lluvia sobre campos de ceniza, semillas desprendidas de su sueño, arrojadas por el vendaval sobre el surco del dolor, sin tierra para germinar, sin estrellas para sus ilusiones, sin sol para sus ojos.

Crujidos de cadenas estrangulan los sollozos de los cuerpos, ahogan el canto de los pájaros, sofocan el rumor del viento.

El fulgor de sus huesos rasga la oscuridad de las minas.

(Volviéndose hacia PRÓSPERO)

Nos arrojaste en las garras del instrumento de tu venganza.

Coágulo de inquina su mirada, hiena insaciable, traficante de hombres, de mujeres encinta; por ríos, selvas, costas, mares y montañas sus huellas de ceniza.

 

FRAILE

¡Pobrecitos! No os asustéis.

Que el trabajo en las minas cura vuestra natural maldad, es expiación por vuestros pecados e idolatría. 

Esclavo puede ser vuestro cuerpo, pero libre tenéis el alma para volar a Dios.

 

CALIBÁN

Religión de esclavos es vuestra prédica.

Dioses vengativos y rencorosos aniquilaron a los de nuestros ancestros. Necesitamos nuevos dioses, dioses a nuestra imagen y semejanza, sangre sin fronteras, semilla del hombre nuevo en campos de libertad.

Que se erija un solo altar, el de la Tierra primordial, única en el ignoto inmenso mar del universo, sabia, palpitante, fecunda y generosa. 

Sangre sin fronteras, semilla del nuevo hombre en campos de libertad.

(Volviéndose hacia PRÓSPERO)

Mercader de hombres, especulador de artes, maleficios y malasartes.

A punto estuve de creer en la pequeñez que de mí has predicado.

Quisiste apagar mi voz, aplastar mi fuerza, arrancar la raíz de mi orgullo, negar las lágrimas de mi propio dolor. 

Mis propias penas las señalaste como miserables; me llamaste bastardo.

Vapuleaste mi honestidad como bajeza, mi orgullo como alevosía.

Me mostré prudente y me llamaste taimado.

Mi voz dejó de pertenecerme, cercenaste mi lenguaje. 

Mis hijos arrastran cadenas de ignominia, maman pechos resbalosos de sudor.

La sal de su llanto inunda el dolor de sus heridas.

 

PRÓSPERO

Pagarás hasta la muerte tu pecado de soberbia.

Nos ganaremos el pan con el sudor de tu frente.

¡Pretender otra lengua y otros dioses!

¡Pretender vivir al día de la Naturaleza!

¡Las cosas no son para usarlas, sino para venderlas a plazos!

La pobreza no es para combatirla, torpe, sino para derivar dividendos.

Sin mí no tendrías la lengua, el vestido, la fe de Cristo, el progreso, la civilización, la ciencia.

¡Perezoso!  No se trabaja para vivir. Se vive para trabajar.

 

CALIBÁN

¡Sí, por desgracia!

Trabajarán los que siempre tendrán hambre para aquellos cuya gula nunca será saciada, cuyo dios es el vientre y cuyo fin la extinción. 

Sólo el lenguaje de tus órdenes me has enseñado y la religión de la culpa, para esclavizarme.

 

PRÓSPERO

Sin mí no serías nada, mestizo incestuoso, mezcla de taras indígenas y vicios negros.

 

CALIBÁN

Sin ti, sería dueño de mi Tierra Madre, cuyas puertas te abrí con regalos,

cuya belleza sin par y riquezas sin cuento te mostré con orgullo, sólo para despertar tu codicia.

Me acusas de incesto con mi madre América.

Hermano, aunque te pese, yo te acuso: tu pecado es contra Natura.

A la madre Naturaleza, cuando no la vendes la destruyes. 

Pretendiste arrancarme el alma, hacerme creer que tenías un alma superior. 

La tienes atrofiada, desalmado.

Me sembraste el odio a puñaladas y lo cebas hurgando en mis heridas.

Sustituiste mi propia imagen por la tuya, revestida con los atributos de la divinidad. 

Del fondo de mí mismo brota mi propia verdad, del fondo de ti mismo la tuya.

Tu condescendencia arrogante busca degradarme. 

Me has mentido sobre ti mismo, sobre el mundo, sobre los demás, sobre mí mismo.  Te odio.

 

PRÓSPERO

También yo te odio.

Te atreves, alevoso, desagradecido, a criticarme.

Me haces dudar de mí mismo y envalentonas a mis servidores.

 

CALIBÁN

La medida de tu arrogancia es la profundidad de tu ignorancia.

Insistes en llamarme indio, la primera de tus equivocaciones,

en llamarme caníbal, en asignarme un nivel de tercera categoría,

en un mundo que pretendes para ti solo.

 

PRÓSPERO

Susceptible tenemos.

 

CALIBÁN

Non serviam

 

PRÓSPERO

No te necesito. Perezoso, degenerado.

Hemos necesitado negros.

Ahora inventamos máquinas.

 

II.  Rebelión

CORREDOR DE BOLSA (disfrazado de prudente serpiente con máscara antigás, semioculto tras un parral, sonríe, seductor, ofreciendo una manzana gigantesca —LA TIERRA— para tentar la voracidad de CALIBÁN)

Sed como nosotros, reyes de la creación, amos y señores del bien y del mal, devoradores de todo cuanto se ponga al alcance del bolsillo.

 

OTRO CORREDOR DE BOLSA

¿Como nosotros?

Imposible. Se hundiría el barco. No cabemos todos.

Mataríamos la gallina de los huevos de oro.

 

CALIBÁN

¿Como vosotros? Imposible.

Cómplices del crimen de lesa Tierra, jamás.

(AMERICA, Tierra hollada e invadida, cautiva, puesta en venta en pública subasta)

 

CALIBÁN

Hijos de la Tierra, hermanos, ¡La vergüenza me sonroja!

Tierra cautiva, Madre agraviada.

Arrastro la mirada ante la memoria de mis ancestros.

¡Pueblos del orbe, hermanos!

¡Amaneced a otra época!

El rencor germine coraje, los rescoldos chisporroteen incendios de libertad.

La ceniza de la muerte nutra brotes de nueva vida.

Las muecas del dolor se tornen en risa y luz. 

Sin fronteras en la sangre, sembrad destinos de libertad.

El espíritu de los vientos os dé alas; y los cielos, horizontes.

¡Rebeldes, alzad vuelo!

 

CALIBÁN (ataca y mata a los guardianes. Libera a AMERICA, Tierra hollada e invadida)

Yo, vuestro hermano mayor, la libero.

¡Todos estáis invitados! La desposo y la fecundo.

(Por una traición, al salir, CALIBÁN cae prisionero, junto con AMERICA, Tierra hollada e invadida.

La Bestia Babilónica irrumpe, monstruo prodigioso creado por las artes mágicas de PRÓSPERO, dragón escarlata, escamas de oro y zarpas de sangre. Su aliento pestilente convierte cuanto alcanza en mercancía; crece a medida que devora y defeca dinero.

A falta de comida, se muerde su propia cola.  Bajo sus alas de murciélago, siete CHANCHOS con alas de dragón, se pelean y atragantan, succionando sus siete pezones)

 

LA BESTIA

Es el fin de la Historia, incrédulos del mundo entero.

La Commèdia è finita.

Acogeos a las reglas del Nuevo Orden, fuera del cual no hay salvación.

Quien no está conmigo, está contra mí; quien conmigo no recoge, desparrama. 

Tásase todo en dinero. ¿Cuánto tenéis? Tanto valéis.

Apresuraos, deudores, que los morosos pierden la cabeza.

Porque al que tiene, aún más le será dado y al que poco tiene incluso lo poco que tiene le será quitado.

(Sobre plataforma sostenida por enjambres de famélicos, los siete CHANCHOS de la Soberbia, la Avaricia, la Usura, la Envidia, la Gula, la Codicia y el Engaño adoran a la BESTIA y colocan una olla al fuego. Bailan alrededor y atizan el fuego para la gran comilona. PRÓSPERO, hace de maestro de ceremonias. AMERICA y CALIBÁN encadenados. Enjambres de famélicos miran y desfallecen de hambre. 

LOS HIJOS DE LA TIERRA (danzan y gritan por la liberación de CALIBÁN, por la dignidad de la TIERRA)

¿Vender la Tierra? ¿Comprarla?

Brotamos de ella, como del manantial, fluimos hacia ella como los ríos hacia el mar. 

¿Que tiene dueño la Tierra?

¿Cómo se ha de vender?

¿Cómo se ha de comprar?

Ella no nos pertenece. Nosotros somos de ella. Sus hijos somos.

Tierra viva. Como cría a los gusanos así nos cría.

Tiene huesos y sangre. Leche tiene, y nos da de mamar.

Hijos suyos somos.

¿Cómo se ha de vender? ¿Cómo se ha de comprar?           

 

AIRE, FUEGO, AGUA y SUELO llegan de los cuatro puntos cardinales.

AIRE (llegando del Norte)

Lamentos de muerte trae el viento ululante.

Ulula el viento y arrastra olores de podredumbre.

Algo se pudre insepulto.

Panes de sobra se pierden.

Sobras de panes se pudren.

 

FUEGO (llegando del Oriente)

Ya no soy el fuego abierto del fogón que cocina y da calor.

Anido ahora en hornos infernales, alimentado por ponzoñas, destilado en venenosos gases pestilentes.

Muevo máquinas depredadoras y rugientes, acabo en humo y hollín.

 

AGUA (llegando del Occidente)

Me seco en la fuente,

Yo, fuente de la vida misma, emponzoñada antes de nacer.

Desde las entrañas de la Tierra, envenenada.

De cara al sol, espejo empañado, reflejo de cielos de ceniza.

Ácidos lloran los cielos, en marchita Primavera.

Los bosques tosen asmáticos, estoicos, mueren de pie.

 

SUELO (llegando del Sur)

Desnudo, estéril, sediento, sin abrigo, sin sombra.

Se resquebraja mi piel a la intemperie, expuesta a los ósculos de fuego de lacerantes soles, a la furia desbocada de los vientos helados que barren todo vestigio de vida.

 

SUELO (dirigiéndose a LA BESTIA)

Me atacas, me violentas, a mí que te di la vida, me despojas y sigues tu camino. 

Tras ti, sólo pisadas de ceniza, calcinado cansancio, estrépito de tus máquinas prepotentes, depredadoras, ruina del rumor del viento y del gorgeo de los pájaros.

(Luz mortecina, escasa y turbia, parpadeos de pálido sol se hunden por occidente tras nubes de humo amarillo verdoso.

La luna se asoma en oriente con velo de sangre.

La piel de los humanos florece ulcerosas pestilencias.

La comida se acumula sobre la plataforma, los famélicos desfallecen aplastados por su peso.  Se derrumba.

La BESTIA sufre un colapso, los siete CHANCHOS succionan sus pezones.  PRÓSPERO intenta rehabilitarla, ensayando pases de magia.)

 

CALIBÁN (a los siete CHANCHOS)

Oh, vosotros, barro y saliva de Jehová el vengativo,

herederos de su rencor contra la Tierra, degradada a valle de lágrimas‑ 

¿Tan ciegos sois, tan insensatos?

Socaváis los cimientos de vuestra propia casa,

escupís la fuente que calma vuestra sed,

acumuláis desgracias sobre las cabezas de vuestros hijos. 

¿Lo hacéis a sabiendas, sólo para que se cumpla la palabra profética de Jehová el rencoroso?

Con la aniquilación apocalíptica, su venganza os asegura la destrucción de sus enemigos e, igual que a Sansón, os conducirá al suicidio.

 

LOS HIJOS DE LA TIERRA (mientras liberan a CALIBÁN y a AMERICA, cantan)

No es este mundo y el otro

ni son uno, dos o tres.

Es una barca, tan sólo

en el viaje sin regreso

por la espiral del tiempo.

Todos hermanos de la misma Madre:

todos de viaje bajo las estrellas

viajeros todos, una sola suerte.

Sin fronteras en la sangre,

semilla de nuevo hombre, la libertad es tu destino.

 

CALIBÁN (dirigiéndose a LA BESTIA)

Lo que acontece a la Tierra, acontece a los hijos de la Tierra.

Todo lo que hiere a la Tierra herirá a los hijos de la Tierra,

porque todos compartimos el mismo aliento

los animales, los árboles, las personas.

Dragón infernal de aliento pestilente,

¿no percibís el hedor de vuestro propio cuerpo moribundo?

Moriréis asfixiado por vuestras propias excreciones.

(El mecanismo de la BESTIA se desintegra. La retiran por partes)

 

III.  Danza nupcial y carnaval de todas las razas

(AMERICA, Tierra hollada e invadida, vestida de novia y cortejada por CALIBÁN, recibe el homenaje de sus hijos.

De los cuatro puntos cardinales acuden los pueblos de la TIERRA y le rinden un rito de desagravio, invocan la ayuda de los Cuatro Elementos, Aire, Fuego, Agua y Suelo que propician el nacimiento de la nueva vida, la consagración de la nueva Primavera.

Surge el Arco Iris, símbolo de la Nueva Alianza:

Una sola especie humana, un solo mundo)

 

CALIBÁN

Acudid todos a la boda, hermanos,

sin distinción alguna de razas, de creencias.

¿Qué sentido tiene hablar de primero, segundo o tercer mundo,

macho o hembra, gentil o judío, circuncisión o prepucio,

blanco o negro, bárbaro o escita, siervo o libre,

si sólo hay un mundo, una sola Madre?

Venid a la danza de la reconciliación,

reconciliación entre hermanos y reconciliación con la Madre Tierra.

Conjuramos así la fatalidad de ser devorados por ella,

aseguramos la continuidad de la Creación.

(Dirigiéndose a los CHANCHOS)

También vosotros que os reclamáis destinados a otra vida,

que os decís expulsados del Paraíso,

ángeles caídos por culpa de vuestros primeros padres, estáis invitados.

Nadie está excluído de nuestro destino común:

aceptad la Tierra como patria por adopción.

En nombre de todos sus hermanos, CALIBÁN intercambia anillos con AMERICA, la Tierra)

 

LOS HIJOS DE LA TIERRA (se desnudan y cantan)

Nos despojamos de las espadas, agobio de agresividad.

Nos despojamos de las vestiduras, lastre de culpabilidad.

(Dirigiéndose a los Cuatro Elementos)

Exponemos nuestra piel fresca a los ósculos del Viento,

a las caricias del Sol, a la humedad excitante del Suelo fértil

a la sonrisa refrescante del Agua que canta.

 

AMERICA, LA TIERRA

Inhalo el Aire de una nueva era, soplo creador, ósculo del cielo.

Recojo el Suelo fértil, seno que se abre a una nueva fecundación

y se cierra esperanzado ante un nuevo nacimiento.

Tomo el Fuego devorador que ha de incendiar los corazones en una sola llama de amor.

Bebo el Agua, espejo‑serpiente que riega por el mundo los hijos de los nuevos hombres, sangre sin fronteras.

Abro mis brazos para estrecharlos a todos en un encuentro de amor para siempre.

(Mientras todos danzan un CRISTO es desclavado de la cruz, desnudado e invitado a bailar con la TIERRA)

 

CRISTO

Para los cristianos el cielo.

Para nosotros la Tierra, nuestra madre, a quien hemos de amar

como el recién nacido ama el latido del corazón de su madre.

 

TODOS (danzan y cantan)

Tierra Madre

Terrón de vida en la burbuja del Universo

Burbuja de Aire

Burbuja de Luz

Burbuja de Agua

Burbuja de Suelo fértil

Burbuja de calor humano, de piel acariciante

Burbuja viajera en la oscuridad infinita de los tiempos

Burbuja a la deriva en el mar de las constelaciones

Burbuja de anhelos en un mar sin puertos.

 

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