DIVORCIO / Microrelato

DIVORCIO / Microrelato

Los jueces no sabían qué carajos hacer. La perplejidad los paralizaba. Ramiro, en prisión desde 1983, cuando cometió un asesinato, había sido condenado a muerte. Y antes de que lo ejecutaran, entabló demanda de divorcio para hacerse a la mitad de la fortuna de su esposa multimillonaria. Flora era una rica dama de 50 años que se casó con él en la capilla de la prisión en 1988. Él esperanzado y ella reticente, se vieron envueltos en un pleito de nunca acabar. Pero al fin, él se salió con las suyas y recibió la tan ansiada fortuna. Los carceleros le permitieron celebrar el triunfo: invitación a todo el penal a opíparo banquete. Y el divorciado comió tanto que murió de congestión intestinal. Y la adolorida viuda se dio a la gran vida.

 

 

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